El Instituto Renovatio para la Resiliencia Cultural fue fundado en 2019 y tiene su sede en Augsburgo.

Misión

Alemania y Europa se enfrentan a numerosos retos existenciales que no han sido superados. El Instituto Renovatio promueve la comprensión de estos desafíos y refuerza la resiliencia de la iglesia y la sociedad hacia ellos para contribuir a la continuidad de la herencia Cristiano-Occidental en Europa.

Tareas

Para cumplir su misión, el Instituto llevará a cabo las siguientes tareas:

  1. Análisis de la situación de las sociedades europeas con un enfoque en la religión, la política, la cultura, la sociedad, la economía, los asuntos sociales, la integración, la demografía y la seguridad interna desde una perspectiva cristiana;
  2. Desarrollo de los activos intelectuales del patrimonio cultural cristiano de Europa, que puede contribuir a reforzar la resiliencia cultural de las sociedades europeas;
  3. Identificación de enfoques y estrategias para superar los desafíos identificados sobre la base de la doctrina social cristiana.

La doctrina social cristiana define el aseguramiento del bien común como el objetivo principal de la acción política. La continuidad de la propia comunidad es el aspecto más importante del bien común. La continuidad cultural es de particular importancia en este contexto, ya que la cultura es la identidad de una comunidad. La resiliencia cultural es la característica de una cultura que le permite superar los desafíos incluso en condiciones difíciles y así mantener su continuidad.

  • El Instituto sirve al bien común contribuyendo a la preservación y renovación de sus fundamentos culturales, y aprovechando la riqueza del patrimonio del pensamiento cristiano para encontrar respuestas a los desafíos que este patrimonio (y las culturas que se basan en él) enfrentan.
  • El Instituto también busca respuestas a esas preguntas existenciales que otros actores a menudo rehúyen abordar, dejando así el campo del debate público a los seguidores de ideologías utópicas y radicales. En este contexto, el Instituto se preocupa sobre todo de formular contribuciones cristianas a los grandes debates de nuestro tiempo, que también serán entendidos por una sociedad secular.
  • Además, el Instituto busca identificar aspectos de la herencia cristiana que han demostrado en el pasado ser resistentes a los desafíos existenciales, con el fin de fortalecer estos factores en la Iglesia de hoy.

En una época marcada por una creciente polarización, el Instituto quiere fortalecer el centro cultural de la sociedad y las fuerzas que crean, mantienen y renuevan los vínculos sociales y la sustancia cultural. Con este fin, el Instituto apoya a todos los actores que trabajan por la continuidad de la herencia cristiana y por la renovación cultural en el espíritu del cristianismo. El foco de las actividades del Instituto se centra inicialmente en el mundo de habla alemana.

Organización

El Instituto está organizado de manera descentralizada, se financia exclusivamente con donaciones y consiste en una red de voluntarios que, debido a sus antecedentes profesionales, tienen conocimientos relevantes para el Instituto. El trabajo se lleva a cabo en grupos de especialistas y de proyectos, así como en las secciones regionales.

  • Los grupos de especialistas siguen la evolución de las áreas relevantes para el trabajo del Instituto con el objetivo de recoger y procesar las mejores ideas y pensamientos. Los grupos de especialistas también analizan los acontecimientos y desarrollos sociales desde una perspectiva cristiana. Los resultados de su trabajo se presentan en forma de publicaciones.
  • Los grupos de proyecto del Instituto se ocupan intensamente de cuestiones individuales, para las cuales preparan eventos o publicaciones.
  • Las secciones regionales del Instituto suelen estar organizadas en grandes ciudades del mundo de habla alemana. Reúnen a personas que se interesan por los desafíos de nuestro tiempo y las posibles respuestas a los mismos.

Directrices

El trabajo del Instituto se rige por las siguientes directrices.

  1. Los fundamentos del trabajo del Instituto son la concepción del hombre cristiana, los principios de la doctrina social cristiana, la ley natural, la misión cristiana de servir al bien común y la tradición occidental de pensamiento e investigación.
  2. El trabajo del Instituto se basa en la idea de la Ecumenía De Confesión[1]. Como cristianos, todos los involucrados están unidos por un vínculo que es más fuerte que cualquier diferencia ideológica, nacional o de otro tipo. A través de la creación de redes internacionales, el Instituto promueve la unidad europea y el entendimiento internacional sobre la base de la herencia cristiana compartida.
  3. El Instituto cultiva la tradición cristiana-occidental, que ha creado y transmitido un gran patrimonio a lo largo de los siglos. Las comunidades seculares y liberales son particularmente dependientes de este patrimonio, porque se basan en fundamentos culturales que no pueden crear o mantener por sí mismas. A través de su trabajo, el Instituto busca proveer un servicio apropiado a estas comunidades.
  4. El trabajo del Instituto no es partidista.

Antecedentes

Las personas involucradas en el trabajo del Instituto provienen de todas las principales denominaciones cristianas. El foco geográfico de las actividades es el área de habla alemana, pero los participantes también provienen de otras partes de Europa y del mundo.

Entre los partidarios de la obra se encuentran tanto cristianos como personas de otras religiones y visiones del mundo que están comprometidos con la preservación de la herencia cristiana de Europa.

La entidad legal del Instituto es la St.-Michael-Gesellschaft (Sociedad de San Miguel).

[1] Alemán: “Bekenntnisökumene”. No debe confundirse con el Ecumenismo; se trata de unir los creyentes fieles en Cristo a pesar de las diferencias confesionales que siguen existiendo. [Nota del editor]